
Los datos nos indican lo contrario:
En Europa, Booking.com domina el mercado de las OTAs con una cuota mercado del 69,3%, según Statista. Además, datos de la Unión Europea señalan que el 44% de las reservas en hoteles independientes en la zona Euro se realiza a través de estas plataformas online. Y lo que resulta más preocupante aún, Oxford Economics estima que el 72% de todas las reservas gestionadas por OTAs en Europa corresponde a hoteles independientes.
En el caso de España, la situación es aún más pronunciada. Booking.com se consolida como el principal canal de reservas de los hoteles independientes. Según una encuesta realizada por la propia plataforma, el 95% de los hoteleros independientes españoles la utiliza como herramienta de marketing. Además, el 81% de ellos considera que necesitaría realizar una gran inversión en marketing para poder operar sin las OTAs.
Fuente: UN Tourism
A nivel de destino, España es también un objetivo muy suculento para las OTAs:
El principal beneficiario de este auge turístico de España es, nuevamente, el sector de las OTAs:
En Estados Unidos, líder hotelero global, el mercado se ha profesionalizado drásticamente en las últimas décadas. En 1990, el 65% de los hoteles eran independientes, según datos de CoStar Group y Skift. Sin embargo, en la actualidad, se estima que el 80% del mercado está representado por marcas globales, quedando sólo un 20% de hoteles independientes. Esta situación es exactamente la opuesta a la que observamos en España.
Las marcas hoteleras resultan por tanto clave para reducir la cuota de mercado de las OTAs. La propia CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia), en una resolución reciente sobre Booking.com, confirmó este hecho.
Los hoteles, al igual que otros sectores de gran consumo, se benefician de la notoriedad y el valor añadido de las marcas. Así como los consumidores (incluyendo los propietarios hoteleros) eligen coches, relojes, tecnología y moda de marca, también prefieren hoteles con reconocimiento global.
Pero el valor de las marcas hoteleras va más allá:
El panorama hotelero en España muestra una fuerte dependencia de los hoteles independientes respecto a las OTAs, lo que les resta autonomía y rentabilidad.
A diferencia de mercados más maduros como el estadounidense, donde las marcas hoteleras han reducido significativamente la cuota de las OTAs, en España la presencia de estas marcas sigue siendo limitada. La incorporación de marcas hoteleras no solo disminuiría esta dependencia, sino que también permitiría a los hoteles beneficiarse de economías de escala, mayor visibilidad y mejores condiciones comerciales.
Dado el fuerte crecimiento del turismo internacional en España, la evolución hacia un modelo más equilibrado entre hoteles independientes y marcas hoteleras sería clave para proporcionar una mayor rentabilidad al sector turístico a largo plazo y a España como destino.





