
Desde la perspectiva de un asesor hotelero, resulta imprescindible retroceder a la fase de concepción del producto para reconstruir con rigor todas las piezas del puzle a partir de información objetiva de mercado. Este proceso comprende dos bloques de trabajo:
El primer paso consiste en identificar la demanda y el contexto competitivo. Deberemos analizar:
En paralelo al análisis de la plaza, deberemos determinar las oportunidades y limitaciones propias del activo inmobiliario y/o su edificabilidad. Revisaremos el anteproyecto o proyecto existente e, integrando la información recopilada en el mercado, extraeremos las derivadas lógicas y razonadas sobre la estrategia de producto alojativo que recomendaríamos implantar en este caso:
Con todas las piezas del puzle ensambladas, la realidad del mercado, el potencial del activo y la estrategia comercial definida, será posible ya desgranar la Estrategia de Producto completa que permita al propietario maximizar el valor patrimonial del activo y optimizar la rentabilidad futura de su proyecto hotelero.





