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Preguntas frecuentes

Ventajas de la franquicia hotelera

En Estados Unidos, el mercado hotelero más sofisticado del mundo, más del 70% de los hoteles operan en régimen de franquicia.
En la hotelería actual, apoyarse en una franquicia cuando desarrollamos un nuevo hotel, o reposicionamos un hotel existente, aporta numerosas ventajas:

 

  1. Adopción de una marca reconocida
  2. Reducción del riesgo de negocio
  3. Potenciación exponencial de nuestro marketing
  4. Ventajas financieras
  5. Beneficio continuado del know-how en la gestión
  6. Exclusividad de zona y derecho de primera entrada

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1. Adopción de una marca reconocida
  • La franquicia posibilita ser propietario de un negocio acreditado con resultados probados desde el inicio.
  • Al utilizar la marca y nombre comercial de la empresa franquiciadora, nos beneficiamos de inmediato de su reputación consolidada durante décadas.

 

2. Reducción del riesgo de negocio
  • Los negocios franquiciados tienen una probabilidad muy superior de éxito que los no franquiciados.
  • Adoptamos un concepto probado y exitoso
  • Obtenemos formación inicial, know-how y asistencia de forma continuada.
  • Combinamos la independencia y agilidad de los empresarios pequeños y medianos con el apoyo y los beneficios de una red de negocio multinacional.

 

3. Potenciación exponencial de nuestro marketing
  • Accedemos a una cobertura publicitaria no sólo nacional, sino también internacional.
  • Nos beneficiamos de una red de distribución electrónica y offline cuyas comisiones ya están negociadas al máximo a nivel global por el franquiciador.
  • Accedemos automáticamente a acuerdos ventajosos firmados con cuentas corporativas y vacacionales globales.
  • Nos beneficiamos de un programa de fidelidad con millones de titulares que tendrán visibilidad de nuestro hotel.

 

4. Ventajas financieras
  • Obtener financiación con una franquicia de una marca reconocida es mucho más sencillo y los bancos conocen el modelo cada vez mejor.
  • La valoración de un hotel que realiza una tasadora homologada por el Banco de España es superior si el hotel incorpora una franquicia reconocida, que si se trata de un hotel independiente.
  • Si queremos vender el hotel, la franquicia supone una ventaja, debido al modelo de éxito establecido previamente. Es mucho más fácil vender un hotel con marca, que sin marca.

 

5. Beneficio continuado del know-how en la gestión
  • Acceso al know-how (saber hacer de gestión) y puesta en práctica del mismo, gracias a la empresa franquiciadora.
  • En el diseño del producto, nos beneficiamos de estándares de la marca probados a nivel mundial y de actualizaciones e innovaciones constantes y ya testadas.
  • Ventajas de poder de compra en el equipamiento del hotel y aprovisionamiento de servicios (limpieza, sistemas, telefonía, suministros, etc.).
  • Recibimos formación y asistencia en la selección de personal en ventas, yield management, servicio al cliente, sistemas, etc.

 

6. Exclusividad de zona y derecho de primera entrada
  • Es habitual negociar una zona de exclusividad para la marca entorno a nuestro hotel.
  • Podemos pactar que futuras oportunidades cercanas a nuestro hotel se nos ofrezcan primero a nosotros, lo cual nos va a permitir crecer con la marca o con otras marcas del mismo grupo.

¿Qué beneficios ofrece la consultoría hotelera?

Si nos embarcamos en un proyecto empresarial nuevo, o que no constituye nuestra actividad principal, es conveniente ir siempre de la mano de expertos en dicho sector. En este sentido, el sector hotelero no es una excepción.

 

Contar con un consultor hotelero de reconocido prestigio a nuestro lado nos aporta las siguientes ventajas:

 

  1. Minimizamos riesgo
  2. Ganamos en credibilidad
  3. Obtenemos know-how sectorial inmediato
  4. Identificamos las ramificaciones inmobiliarias de la operación
  5. Ahorramos tiempo y reducimos gastos

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1. Minimizamos riesgo:
  • Un proyecto hotelero conlleva inversiones elevadas, compromisos importantes con terceros, y en definitiva, riesgo. Ir acompañado de un experto reconocido que ya ha evaluado multitud de proyectos similares al nuestro nos evita cometer errores y nos ahorra la habitual curva de aprendizaje. Minimizamos el riesgo al máximo.

 

2. Ganamos en credibilidad:
  • Poder hablar de tú a tú con una entidad financiera sobre tipos de contrato hoteleros, tener la capacidad de argumentar con directores de operaciones de grandes grupos hoteleros el equipamiento necesario en un hotel, negociar de forma fluida con los responsables de expansión de las grandes cadenas los diferentes contratos, son algunas de las ventajas de contar con un experto en consulting hotelero de reconocido prestigio a nuestro lado. Nuestro poder de negociación aumenta y nuestro proyecto refleja más profesionalidad.

 

3. Obtenemos know-how sectorial inmediato:
  • El sector turístico es cíclico. Saber en qué momento del ciclo nos encontramos, conocer cuales son las últimas tendencias a nivel mundial y regional, identificar los generadores de demanda de cada zona y producto, entender bien cuales son los parámetros financieros que rigen si una inversión es rentable o no, son aspectos fundamentales.

 

4. Identificamos las ramificaciones inmobiliarias de la operación:
  • La industria hotelera se compone de una actividad hotelera, superpuesta a un activo inmobiliario. Es conveniente conocer íntimamente esta dualidad para poder tomar decisiones que impacten positivamente tanto al negocio que se desempeña en el hotel, como al subyacente inmobiliario que lo sustenta.

 

5. Ahorramos tiempo y reducimos gastos:
  • El negocio hotelero es global. Existen multitud de marcas y grupos hoteleros. Estos a su vez operan en múltiples segmentos y categorías por todo el mundo. Conocer en profundidad los principales actores que operan a nivel mundial es fundamental pero muy costoso en dinero y en tiempo. Sólo un experto hotelero que participe regularmente en proyectos por todo el mundo cuenta con esta red de contactos y sabe qué grupo y qué marca desea entrar en determinada ubicación en cada momento.

¿Cómo alquilar un hotel?

Proceder a sustituir al inquilino que gestiona nuestro hotel por otro, traspasar el hotel, o renegociar su contrato de alquiler de forma más favorable, son decisiones con importantes ramificaciones económicas. Se trata de procesos que conviene llevar a cabo de forma ordenada y rigurosa.

 

En líneas generales, los hitos a cumplir para culminar con éxito el alquiler de un hotel, un resort o un hostel, son los siguientes:

 

  1. Estudio de mercado
  2. Confirmación de atributos de producto y categoría
  3. Determinación de la renta de mercado
  4. Formato de operación más idóneo
  5. Proceso de búsqueda y selección de operador
  6. Negociación del contrato

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1. Estudio de mercado:
  • Con el fin de situar la operación en el contexto de la zona donde se ubica el hotel, deberemos realizar un análisis o estudio de mercado de la ubicación y de su entorno. El comportamiento de los hoteles de la zona en cuanto a ocupación y ADR (precio medio o average daily rate), nos permitirá medir el desempeño de nuestro hotel contra su set de competencia (competitive set) más adecuado.

 

2. Confirmación de atributos de producto y categoría:
  • Será fundamental conocer e identificar cuales son los atributos de producto específicos que los clientes requieren, y que nuestro competidores ofrecen, para así determinar en qué medida el mercado, y nuestro hotel, estamos respondiendo al valor añadido que los huéspedes demandan en esta plaza. Del mismo modo, deberemos reconfirmar también si la categoría en la que estamos situando nuestro hotel en el mercado sigue siendo la que más rentabiliza nuestra inversión.

 

3. Determinación de la renta de mercado:
  • Una vez conozcamos cuál es el comportamiento del mercado donde se ubica nuestro hotel, y qué hoteles son aquellos con los que podemos competir con mayor éxito, estaremos en disposición de calcular cuál es la renta de mercado que un hotel como el nuestro debería generar. Existe una multitud de formas de expresar cómo se devenga la renta de un establecimiento hotelero. De la mano de un especialista en consulting hotelero podremos determinar cuál es la más adecuada para nuestro hotel.

 

4. Formato de operación más idóneo:
  • La explotación de un hotel se puede llevar a cabo bajo muchos formatos. Podemos seleccionar un grupo hotelero que incorpore su marca a nuestro hotel, podemos seleccionar un gestor y crear una marca propia, o bien podemos ceder la gestión a un grupo hotelero y franquiciar la marca del hotel a un grupo diferente. Sólo un especialista en hoteles conoce las ventajas y desventajas de cada uno de estos escenarios.

 

5. Proceso de búsqueda y selección de operador:
  • Habiendo definido ya cuál es el formato de operación más idóneo para nuestro hotel, procederemos a entrar en contacto con aquellos operadores que sabemos que tienen interés en nuestra ubicación, con un producto de las características del nuestro. Para este proceso será fundamental contar con el apoyo de un experto hotelero que de forma sistemática y ágil nos permita identificar quienes son los candidatos potenciales más indicados para alquilar nuestro hotel. En caso de contar ya con un operador, invitaremos naturalmente a este proceso de selección a nuestro inquilino actual. Finalmente elaboraremos un análisis comparativo de todos los candidatos de acuerdo con su posicionamiento de producto, planteamiento económico, garantías, plan de mantenimiento, estándares de marca, plan de inversión, etc.

 

6. Negociación del contrato:
  • Tras la identificación de los candidatos finalistas más idóneos para alquilar nuestro hotel, entraremos en un periodo de negociación en exclusiva con el primer candidato seleccionado. Será fundamental por un lado contar con la asesoría jurídica adecuada, y por otro lado, apoyarse en la experiencia en negociación de contratos hoteleros que pueda aportar un experto hotelero de reconocido prestigio. Sólo un consultor hotelero habituado a negociar contratos de arrendamiento, conocerá en profundidad aquellos aspectos de negocio que surgen habitualmente en estas negociaciones, y cuál es la forma más operativa para resolverlos. Sugerimos que este consultor hotelero se involucre siempre hasta el momento mismo de la firma del contrato, con el fin de asegurar el éxito de la misma.

¿Cómo valorar un hotel?

La correcta determinación del valor de un hotel tiene una importancia crucial a la hora de obtener la aprobación de financiación por parte de una entidad financiera, en el momento de vender un hotel, o cuando decidimos aportarlo como participación a un fondo de inversión. Es muy habitual, y nos lleva una seria reflexión sobre el asunto, el que renombradas entidades financieras acudan a firmas de consultoría hotelera para verificar la idoneidad de los valores de tasación obtenidos previamente sobre hoteles suyos o de sus clientes, en tasaciones realizadas por parte de tasadoras homologadas por el Banco de España.
Con el fin de acertar desde el inicio, a la hora de realizar una tasación sobre nuestro hotel, las tres recomendaciones principales a seguir, si queremos obtener un valor real de mercado para nuestro establecimiento, son las siguientes:

 

  1. Apoyarnos en expertos hoteleros
  2. Basarnos en criterios hoteleros
  3. Asegurarnos de que excluimos criterios residenciales y de oficinas

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1. Apoyarnos en expertos hoteleros:
  • Por obvio, resulta redundante, pero dejar en manos de peritos no hoteleros la valoración de activos inmobiliarios hoteleros es tan desaconsejable como parece. El sector hotelero es probablemente el más complejo, dentro de todos los usos que componen el sector inmobiliario. Se trata de uno de los usos donde se superponen una industria, sobre un activo. En el resto de usos, a lo sumo, se añade un inquilino en arrendamiento. Las implicaciones legales, laborales y de marca que confluyen en un hotel no se dan ni en logística, ni en oficinas, ni en industrial de forma mayoritaria, ni en residencial. No es aconsejable por tanto delegar la valoración de nuestro hotel en equipos de especialistas que se dedican mayoritariamente a la valoración de activos de oficinas, retail y residencial.

 

2. Basarnos en criterios hoteleros:
  • La normativa que emite el Banco de España para regular la valoración de inmuebles por parte de las sociedades de tasación homologadas apenas menciona vagamente el uso hotelero y no da absolutamente ninguna indicación o criterio sobre su adecuada y distinta valoración (Orden ECO/805/2003, de 27 de marzo, sobre normas de valoración de bienes inmuebles y de determinados derechos para ciertas finalidades financieras). Constituye ya un caso recurrente para consultoras especializadas en hoteles, como PHG, la recepción, por parte de entidades bancarias o propietarios, de tasaciones de hoteles realizadas por tasadoras homologadas, donde se nos solicita reconfirmar a nuestros clientes que efectivamente los valores que ahí se determinan se ajustan a la realidad del mercado hotelero.
    Los criterios de valoración hotelera mundialmente conocidos, como el múltiplo de EBITDA, las transacciones comparables, la tasa de descuento del mercado, el precio por habitación, la renta por habitación, etc. son los únicos posibles para valorar adecuadamente un hotel. Estos a su vez se derivan de parámetros como el ADR, la ocupación, el RevPAR, la categoría, el tipo de establecimiento, los atributos de producto del establecimiento, etc.

 

3. Asegurarnos de que excluimos criterios residenciales y de oficinas:
  • El estudio minucioso de las docenas de tasaciones que pasan regularmente por nuestras manos nos lleva a la descorazonadora conclusión de que todas las tasaciones realizadas siguiendo la normativa del Banco de España, antes citada, acuden indefectiblemente al uso de criterios de valoración que, no sólo no tienen nada que ver con la industria hotelera, sino que pertenecen al ámbito residencial, del negocio de oficinas o del retail. Una cosa es que queramos determinar cual podría ser el valor de un hotel si le diéramos un uso alternativo (residencial, oficinas, etc.) y otra cosa bien distinta es tratar de utilizar valores de metro cuadrado de residencial y oficinas para así acotar un valor hotelero que la sociedad de tasación homologada parece desconocer. Nos parece a todas luces desaconsejable el no llevar a cabo con rigor un estudio de mercado hotelero en la zona para determinar realmente cuál es el valor de mercado de dicho hotel.